La otra lengua clásica
A raíz de la información vertida sobre el anterior artículo, creo que es conveniente destinar este al griego antiguo. Junto al latín, conforma el selecto grupo de lenguas clásicas, por lo que una parte de nuestra atención ha de ir enfocada a esta lengua.
En la Antigua Grecia, dominaban diversos dialectos (eólico, jónico-ático, arcadio-chipriota, dórico, etcétera), a diferencia de hoy, el mapa lingüístico se encontraba bastante fragmentado. De todas estos, el jónico-ático es el dialecto más usado en la literatura griega arcaica. Por ello, es el que se estudia en los centros escolares y universitarios en mayor magnitud.
A diferencia del latín, el griego clásico no es nuestra lengua madre. Sin embargo, era el idioma en el que se expresaban los pensadores griegos (hedonistas, presocráticos), pioneros en muchos elementos de la cultura occidental. Es más, la obra de estos autores ha sentado las bases de esta cultura tales como las concepciones que aportan de la filosofía y la política. Cabe destacar que todo ello tuvo que pasar si o sí por los traductores. Así, estos devienen las llaves de acceso a toda la herencia griega de carácter artístico, político, cultural, social, económico y científico, entre otros.
El reconocimiento de esta titánica a la par que noble labor debe estar más presente, aunque siempre desde un sentido crítico. No la podemos olvidar jamás...

A continuación, me dispongo a mostrar algunos de las palabras de nuestro léxico que proceden del griego antiguo:
CEFALÉ< Cabeza cefalópodo, cefalea, bicéfalo
DEMOS< Pueblo demagogia,democracia, demografía
HIDROS< Agua hidroterapia, hidroeléctricos, hidrosis
RINOS< Nariz rinitis, rinoplastia, rinoceronte
PLOUTOS< Riqueza plutocracia
ONOMA< Nombre sinónimo, onomástica, antónimo